Año nuevo, vida nueva. Así de simple. Y funciona, aunque no se bien por qué. Después de todo, es sólo algo anecdótico, que no hace a la realidad ni la modifica, tan solo el pasar de una hoja en el calendario, un día que continúa al siguiente, como lo hizo el anterior y lo hará el próximo.
Y sin embargo, algo cambia, algo se siente distinto. Quizás es la novedad, ese olor a nuevo, a cosa por estrenar. O más bien el hecho de que es un año en blanco, impoluto, tan bonito él, listo para ser rellenado, y que en los pocos días que lleva se portó tan bien, sobre todo en comparación con el otro, con "ese", el 2009, tan taimado él, tan lleno de sopresas desagradables, de decepciones, de desengaños, de ilusiones fallecidas e incluso abortadas antes de ser completamente concebidas, con sólo algunos momentos que merecen ser guardados en el arcón de los recuerdos.
En contraste, el 2010 se presenta como un cambio, una ilusión renovada, un año decente y listo para ofrecer grandes posibilidades al que esté dispuesto a asumir el reto. Y el cambio se siente, aunque por momentos asoman retazos del 2009, pugnando por volver a tomar el control, tender su capa de pasado sobre el espíritu, el cambio se siente. Claro, tampoco tuvo todavía mucho tiempo para decepcionar, sin embargo le estoy dando la oportunidad, tiene el crédito abierto.
Pero volviendo al tema inicial, no sé por qué es que el cambio de año hace que me sienta distinto. Solo se que sucede, y ahora que lo pienso, posiblemente sea una de esas cosas que no hay que analizar demasiado. A ver si después de todo, me termino dando cuenta de que no tiene mucho sentido...
HerGus
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es cierto hernan, año nuevo.. vida nueva, que gran frase. espero que se cumpla para vos,para todos nosotros. nada esta perdido si se tiene la esperanza de renacer, como el ave fenix, vas a salir adelante.
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