Seres anónimos comparten el espacio
se ven sin pensar en mirarse
definitivamente no se escuchan
cada uno en su mundo, su burbuja
sonora, que los aisla de todo
de los que hablan con aquellos
que estan sin estar, lejanos
ignorando a los presentes
que suben y bajan
empujan y aprietan
si tienen suerte solo viajan
cada cual a su destino
compañeros circunstanciales
resignados a su suerte
ni se rozan si pueden evitarlo
solo se tocan si los vencen
la masa o el instinto
siempre hay arcaicos que leen
en papel, siendo que la moda
está en el plástico y las letras
efímeras que se lleva un botón
otros perdidos en sus mentes
ajenos a lo que los rodea
al igual que los demás
pero sin objetos-excusa
a todos se los nota
parcos, resignados
a su rutina de extraños pasajeros
cómplices de un sistema
que no pueden cambiar
que no se atreven a cambiar
y yo soy uno más
obviamente
escondido en la soledad
que cuelga de mis oidos.
HerGus
viernes, 30 de julio de 2010
miércoles, 30 de junio de 2010
Perdido
La oscuridad me rodea. La siento densa, pesada, casi como una presencia física que me envuelve. El frío se hace presa de mis huesos, la piel se tensa y los músculos se cristalizan debajo, dejando que el gélido abrazo penetre hasta mis órganos, logrando que el estómago se crispe, el corazón se endurezca y los pulmones quieran lanzar un grito que finalmente queda atrapado en el hielo que los inmoviliza.
Giro la cabeza y solo llego a distinguir sombras de sombras, objetos que apenas se adivinan por su contraste de negro contra negro. Cadáveres de ramas se cierran sobre mi cabeza, entrelazándose, dándose la mano como si quisieran rodearme, cubrirme con un manto de olvido, de piedad. En derredor percibo con algún sentido que podría ser la vista una serie de troncos verticales que bordean el sendero por el que ahora transito, avance que realizo más por instinto que por convicción o certeza. Mis pasos producen una orquesta de sonidos a medida que avanzo, entre crujidos y chasquidos que surgen desde abajo, aún cuando no percibo nada bajo mis pies.
Mientras camino surgen voces de la oscuridad, palabras que apenas llego a atrapar en contadas ocasiones. Las oigo avanzando junto a mí, o acercándose desde lejos para pasar a mi lado y perderse más allá. Son voces que no hablan conmigo, no existo para ellas. Voces que conversan, que discuten o simplemente hablan consigo mismas. Sin embargo no me asustan, acepto su presencia aunque me ignoren, aunque para ellas yo solo sea otra voz en la oscuridad.
Se preguntarán cómo llegué hasta aquí, qué hago en este paraje extraño. Ella fue la que me trajo. Cuando había abandonado toda esperanza, en ese momento en que me había conformado, o al menos pensaba que me había conformado, ella me encontró y me dijo "vení, seguime que yo conozco el camino". Y yo fui. Como tantas otras veces. La tomé de la mano y me dejé guiar. La luz que al principio brillaba sobre mí se fue apagando de a poco, pero seguí, confié, y ella me fue llevando. A medida que penetrábamos en el sendero las tinieblas se fueron cerrando sobre nosotros pero continué avanzando, bien aferrado a su mano porque me temía este desenlace, lo veía venir. Y efectivamente sucedió, pese a que la asía con fuerza, inevitablemente se empezó a escapar, sentí como sus dedos se deslizaban entre los míos, se convertían en arena que se escurría de mi mano, y al instante siguiente ya no estaba.
Se había ido, y yo estaba aquí otra vez, en este sendero rodeado de oscuridad. Y como tantas otras veces me puse a caminar, reanudé el avance guiado por el instinto, tratando de encontrar el camino de salida. Y escuché su risa alejándose, diciéndome que no me preocupe, que ya me iba a volver a agarrar y a guiarme por el camino que ella quisiera. Pero no, otra vez no va a pasar. Maldita seas, Ilusión, la próxima vez no me vas a atrapar tan fácilmente, te lo prometo.
Si al menos fuera una promesa que pudiera cumplir.
HerGus
Giro la cabeza y solo llego a distinguir sombras de sombras, objetos que apenas se adivinan por su contraste de negro contra negro. Cadáveres de ramas se cierran sobre mi cabeza, entrelazándose, dándose la mano como si quisieran rodearme, cubrirme con un manto de olvido, de piedad. En derredor percibo con algún sentido que podría ser la vista una serie de troncos verticales que bordean el sendero por el que ahora transito, avance que realizo más por instinto que por convicción o certeza. Mis pasos producen una orquesta de sonidos a medida que avanzo, entre crujidos y chasquidos que surgen desde abajo, aún cuando no percibo nada bajo mis pies.
Mientras camino surgen voces de la oscuridad, palabras que apenas llego a atrapar en contadas ocasiones. Las oigo avanzando junto a mí, o acercándose desde lejos para pasar a mi lado y perderse más allá. Son voces que no hablan conmigo, no existo para ellas. Voces que conversan, que discuten o simplemente hablan consigo mismas. Sin embargo no me asustan, acepto su presencia aunque me ignoren, aunque para ellas yo solo sea otra voz en la oscuridad.
Se preguntarán cómo llegué hasta aquí, qué hago en este paraje extraño. Ella fue la que me trajo. Cuando había abandonado toda esperanza, en ese momento en que me había conformado, o al menos pensaba que me había conformado, ella me encontró y me dijo "vení, seguime que yo conozco el camino". Y yo fui. Como tantas otras veces. La tomé de la mano y me dejé guiar. La luz que al principio brillaba sobre mí se fue apagando de a poco, pero seguí, confié, y ella me fue llevando. A medida que penetrábamos en el sendero las tinieblas se fueron cerrando sobre nosotros pero continué avanzando, bien aferrado a su mano porque me temía este desenlace, lo veía venir. Y efectivamente sucedió, pese a que la asía con fuerza, inevitablemente se empezó a escapar, sentí como sus dedos se deslizaban entre los míos, se convertían en arena que se escurría de mi mano, y al instante siguiente ya no estaba.
Se había ido, y yo estaba aquí otra vez, en este sendero rodeado de oscuridad. Y como tantas otras veces me puse a caminar, reanudé el avance guiado por el instinto, tratando de encontrar el camino de salida. Y escuché su risa alejándose, diciéndome que no me preocupe, que ya me iba a volver a agarrar y a guiarme por el camino que ella quisiera. Pero no, otra vez no va a pasar. Maldita seas, Ilusión, la próxima vez no me vas a atrapar tan fácilmente, te lo prometo.
Si al menos fuera una promesa que pudiera cumplir.
HerGus
jueves, 25 de marzo de 2010
El imaginario mundo del Dr. HerGus
Y el corredor de las voces fue por una vez el corredor del silencio. Solo mis pasos horadando el vacío, marcando el ritmo del descenso, quebrando la quietud que todo lo rodeaba, que habitaba ese pasillo como una presencia viva, gigante, acaparando el espacio hasta que nada quedaba sino la paz, el silencio, todo destruido por el retumbar de mi avance.
Faltan las risas, los gritos, las conversaciones, la cacofonía de cuerdas haciendo vibrar las paredes, los tímpanos; nada queda, solo yo y mis voces.
Pero no, no las externas. No. Hablo de las mentales, esas que tratan de analizar, diseccionar, poner en perspectiva, reducir una experiencia a un mísero número. Sí, aunque no lo creas, cual si fuera una ecuación, extraer la incógnita: un número.
El bisturí mental escarbando, buscando la descripción precisa, "así no eres, ni con ese pelo lacio, esa sonrisa", como si las sensaciones fueran clasificables, se pudieran encasillar, organizar, esta en el primer anaquel, aquella arriba de todo que hay lugar y no la voy a necesitar en mucho tiempo.
¿Y luego que queda? Una vivencia desmenuzada, reducida a sus componentes básicos, sin el sabor de lo sensorial, solo palabras arrojadas al papel, al monitor o al viento. Y un número.
La mente elucubra, desmenuza, divaga. Pero llega un momento en que las vueltas se acaban, y ya no hay más corredores, no más recodos, no más rampas. Solo un portal que atravesar, y más allá otra vez están las voces, los ruidos, la multitud... y el silencio.
HerGus
Faltan las risas, los gritos, las conversaciones, la cacofonía de cuerdas haciendo vibrar las paredes, los tímpanos; nada queda, solo yo y mis voces.
Pero no, no las externas. No. Hablo de las mentales, esas que tratan de analizar, diseccionar, poner en perspectiva, reducir una experiencia a un mísero número. Sí, aunque no lo creas, cual si fuera una ecuación, extraer la incógnita: un número.
El bisturí mental escarbando, buscando la descripción precisa, "así no eres, ni con ese pelo lacio, esa sonrisa", como si las sensaciones fueran clasificables, se pudieran encasillar, organizar, esta en el primer anaquel, aquella arriba de todo que hay lugar y no la voy a necesitar en mucho tiempo.
¿Y luego que queda? Una vivencia desmenuzada, reducida a sus componentes básicos, sin el sabor de lo sensorial, solo palabras arrojadas al papel, al monitor o al viento. Y un número.
La mente elucubra, desmenuza, divaga. Pero llega un momento en que las vueltas se acaban, y ya no hay más corredores, no más recodos, no más rampas. Solo un portal que atravesar, y más allá otra vez están las voces, los ruidos, la multitud... y el silencio.
HerGus
viernes, 15 de enero de 2010
Ensayo sobre la ceguera
Acabo de terminar de leer un libro, así que voy a escribir sobre una película.
El libro en cuestión es aquel que lleva el mismo título que este post, del escritor portugués José Saramago, que viene a ser el primer de su autoría que leo, ante lo que ya sé, me dirán, Tenés que leer El Evangelio Según Jesucristo, Tiempo al tiempo, que piano piano si va lontano. Pero no estoy acá para hablar del libro, que después de todo esta es una lista de cine, sino de la película inspirada en el mismo, de título Blindness, en español Ceguera, aunque no recuerdo si se llamó así en nuestro idioma, como debería, y debo decir que el leer el libro hizo que apreciara un poco más la película, Pero faltan cosas, y otras están cambiadas, Son quejas razonables que podrían esgrimir, pero pese a eso, y que muchas de las partes más truculentas, más macabras, más escatológicas incluso, fueron eliminadas o suavizadas para la versión fílmica, y que adicionalmente le falta toda la carga de Literatura, sí, con mayúsculas, que le aporta Saramago, el resultado final está muy bien logrado y se las ingenia para transmitir las sensaciones que produce el libro, aunque en una versión más apta, como ya se dijo anteriormente, para representar en las pantallas sin asustar a las damas sensibles, Y la trama, podrán preguntar, Pues no se aleja demasiado de lo que cuenta el libro, Pero falta el otro pabellón, y la vieja del piso de abajo, Sí, pero tengan en cuenta que ningún libro se puede representar fielmente y en forma completa en una película, salvo que sea un cuento corto, en cuyo caso lo más probable es que se le agreguen cosas, tampoco vamos a hacer una película de menos de una hora, a menos claro que sea dirigida al público infantil, que esta definitivamente no lo es.
En resumen, les sugiero que vean la película, y por qué no también que lean el libro, que para eso se han hecho los libros, para leerlos, y no para ver las películas basadas en ellos, salvo para encontrar una nueva mirada, una reinterpretación o tal vez una masacre de lo contado en el papel, y si ven la película alquilando o adquiriendo por otro medio legal el DVD original, Gracias por el recordatorio de las buenas costumbres, De nada amigo, usted es el predicador y yo su cordero, Decía, si ven la película en DVD no dejen de ver también el documental sobre la banda de sonido, realizada íntegramente por el grupo instrumental brasilero Uakti, compuesto por músicos y luthiers artesanales, autores de instrumentos bastante particulares, al mejor estilo de los fabricados para los más conocidos Les Luthiers, con la particularidad de tener algún instrumento fabricado exclusivamente para esta película, los materiales elegidos de forma que representen mejor los ambientes opresivos y depresivos a los que lleva la trama.
HerGus
P.D.: Sabrán disculpar si se me pegó el estilo, que seguramente no la Literatura, utilizado por Saramago en el libro, es que soy muy influenciable ;-)
P.D.2: El contenido de este post fue adaptado de un mail enviado por mí a una lista de yahoo sobre cine, y es publicado con el correspondiente permiso de mí mismo.
El libro en cuestión es aquel que lleva el mismo título que este post, del escritor portugués José Saramago, que viene a ser el primer de su autoría que leo, ante lo que ya sé, me dirán, Tenés que leer El Evangelio Según Jesucristo, Tiempo al tiempo, que piano piano si va lontano. Pero no estoy acá para hablar del libro, que después de todo esta es una lista de cine, sino de la película inspirada en el mismo, de título Blindness, en español Ceguera, aunque no recuerdo si se llamó así en nuestro idioma, como debería, y debo decir que el leer el libro hizo que apreciara un poco más la película, Pero faltan cosas, y otras están cambiadas, Son quejas razonables que podrían esgrimir, pero pese a eso, y que muchas de las partes más truculentas, más macabras, más escatológicas incluso, fueron eliminadas o suavizadas para la versión fílmica, y que adicionalmente le falta toda la carga de Literatura, sí, con mayúsculas, que le aporta Saramago, el resultado final está muy bien logrado y se las ingenia para transmitir las sensaciones que produce el libro, aunque en una versión más apta, como ya se dijo anteriormente, para representar en las pantallas sin asustar a las damas sensibles, Y la trama, podrán preguntar, Pues no se aleja demasiado de lo que cuenta el libro, Pero falta el otro pabellón, y la vieja del piso de abajo, Sí, pero tengan en cuenta que ningún libro se puede representar fielmente y en forma completa en una película, salvo que sea un cuento corto, en cuyo caso lo más probable es que se le agreguen cosas, tampoco vamos a hacer una película de menos de una hora, a menos claro que sea dirigida al público infantil, que esta definitivamente no lo es.
En resumen, les sugiero que vean la película, y por qué no también que lean el libro, que para eso se han hecho los libros, para leerlos, y no para ver las películas basadas en ellos, salvo para encontrar una nueva mirada, una reinterpretación o tal vez una masacre de lo contado en el papel, y si ven la película alquilando o adquiriendo por otro medio legal el DVD original, Gracias por el recordatorio de las buenas costumbres, De nada amigo, usted es el predicador y yo su cordero, Decía, si ven la película en DVD no dejen de ver también el documental sobre la banda de sonido, realizada íntegramente por el grupo instrumental brasilero Uakti, compuesto por músicos y luthiers artesanales, autores de instrumentos bastante particulares, al mejor estilo de los fabricados para los más conocidos Les Luthiers, con la particularidad de tener algún instrumento fabricado exclusivamente para esta película, los materiales elegidos de forma que representen mejor los ambientes opresivos y depresivos a los que lleva la trama.
HerGus
P.D.: Sabrán disculpar si se me pegó el estilo, que seguramente no la Literatura, utilizado por Saramago en el libro, es que soy muy influenciable ;-)
P.D.2: El contenido de este post fue adaptado de un mail enviado por mí a una lista de yahoo sobre cine, y es publicado con el correspondiente permiso de mí mismo.
lunes, 4 de enero de 2010
Balance
Año nuevo, vida nueva. Así de simple. Y funciona, aunque no se bien por qué. Después de todo, es sólo algo anecdótico, que no hace a la realidad ni la modifica, tan solo el pasar de una hoja en el calendario, un día que continúa al siguiente, como lo hizo el anterior y lo hará el próximo.
Y sin embargo, algo cambia, algo se siente distinto. Quizás es la novedad, ese olor a nuevo, a cosa por estrenar. O más bien el hecho de que es un año en blanco, impoluto, tan bonito él, listo para ser rellenado, y que en los pocos días que lleva se portó tan bien, sobre todo en comparación con el otro, con "ese", el 2009, tan taimado él, tan lleno de sopresas desagradables, de decepciones, de desengaños, de ilusiones fallecidas e incluso abortadas antes de ser completamente concebidas, con sólo algunos momentos que merecen ser guardados en el arcón de los recuerdos.
En contraste, el 2010 se presenta como un cambio, una ilusión renovada, un año decente y listo para ofrecer grandes posibilidades al que esté dispuesto a asumir el reto. Y el cambio se siente, aunque por momentos asoman retazos del 2009, pugnando por volver a tomar el control, tender su capa de pasado sobre el espíritu, el cambio se siente. Claro, tampoco tuvo todavía mucho tiempo para decepcionar, sin embargo le estoy dando la oportunidad, tiene el crédito abierto.
Pero volviendo al tema inicial, no sé por qué es que el cambio de año hace que me sienta distinto. Solo se que sucede, y ahora que lo pienso, posiblemente sea una de esas cosas que no hay que analizar demasiado. A ver si después de todo, me termino dando cuenta de que no tiene mucho sentido...
HerGus
Y sin embargo, algo cambia, algo se siente distinto. Quizás es la novedad, ese olor a nuevo, a cosa por estrenar. O más bien el hecho de que es un año en blanco, impoluto, tan bonito él, listo para ser rellenado, y que en los pocos días que lleva se portó tan bien, sobre todo en comparación con el otro, con "ese", el 2009, tan taimado él, tan lleno de sopresas desagradables, de decepciones, de desengaños, de ilusiones fallecidas e incluso abortadas antes de ser completamente concebidas, con sólo algunos momentos que merecen ser guardados en el arcón de los recuerdos.
En contraste, el 2010 se presenta como un cambio, una ilusión renovada, un año decente y listo para ofrecer grandes posibilidades al que esté dispuesto a asumir el reto. Y el cambio se siente, aunque por momentos asoman retazos del 2009, pugnando por volver a tomar el control, tender su capa de pasado sobre el espíritu, el cambio se siente. Claro, tampoco tuvo todavía mucho tiempo para decepcionar, sin embargo le estoy dando la oportunidad, tiene el crédito abierto.
Pero volviendo al tema inicial, no sé por qué es que el cambio de año hace que me sienta distinto. Solo se que sucede, y ahora que lo pienso, posiblemente sea una de esas cosas que no hay que analizar demasiado. A ver si después de todo, me termino dando cuenta de que no tiene mucho sentido...
HerGus
viernes, 18 de diciembre de 2009
Otro inventario
Finalmente parece que el destino era esto.
Un trabajo que es
porque no queda otra.
Una cama tan grande
que desborda vacío.
Una hija que amar,
que cuidar y educar,
parte de una familia
barrida el viento.
Un hogar de alquiler
que limpiar y ordenar.
Ropa que planchar.
Comidas que preparar.
Platos que lavar.
Un préstamo que pagar
religiosamente.
Números que no cierran.
Una vida que no cierra.
Un corazón ilusionado.
Un cerebro resignado.
Un cuerpo cercenado.
Un espíritu cansado.
Deseos que no pasan.
Planes que no pasan.
Un puñado de amigos
que no se cultivar.
Y esa sensación de
que hay algo más
en algún lugar
esperándome
agazapado
inasible
esquivo
allá
lejos.
HerGus
jueves, 26 de noviembre de 2009
Ilusión, querida ilusión
Sombras de la nada, fantasmas,
ilusiones creadas por la mente
enferma, de la espera,
de contemplar como pasan
las vidas, los otros,
aferrada a una ilusión
que se retuerce y escapa,
la prohibición, la duda,
como serpientes entrelazadas
vertiendo la resignación,
corazón vasija.
Pero siempre vuelve
el espejismo renovado,
la esperanza desatada
(por una coincidencia)
(por una revelación)
(por una risa líquida)
y rápidamente destruida,
borrada de un plumazo, ¡paf!
golpe de realidad
filosa, lacerante,
alarido cerebral, desgarro.
Y luego qué:
el negro silencio,
la línea que calla,
el plato solitario,
el lecho vacío,
la ilusión,
la nada.
HerGus
ilusiones creadas por la mente
enferma, de la espera,
de contemplar como pasan
las vidas, los otros,
aferrada a una ilusión
que se retuerce y escapa,
la prohibición, la duda,
como serpientes entrelazadas
vertiendo la resignación,
corazón vasija.
Pero siempre vuelve
el espejismo renovado,
la esperanza desatada
(por una coincidencia)
(por una revelación)
(por una risa líquida)
y rápidamente destruida,
borrada de un plumazo, ¡paf!
golpe de realidad
filosa, lacerante,
alarido cerebral, desgarro.
Y luego qué:
el negro silencio,
la línea que calla,
el plato solitario,
el lecho vacío,
la ilusión,
la nada.
HerGus
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